Por: Sarah Despradel

 

Tomar el control de nuestros hábitos financieros nos permite ir creando libertad para escoger, para vivir y para crear la vida que deseamos vivir. No es lo mismo trabajar porque no tienes opción y necesitas dinero que cuando lo haces por vocación y porque conecta con tu propósito, así se puede entender mejor que cuando no tienes presión financiera puedes tomar decisiones fuera de la necesidad de dinero.

Te comparto estas lecciones que me han servido de mucho para avanzar financieramente:

  • Pensar a largo plazo. La vida no es un sprint, pequeños impulsos de éxitos, ser consistente un día, cada día un poquito mejor te irá conectando con resultados favorecedores (aunque en el momento no los veas). Esta visión a largo plazo también conlleva que tengas más consciencia al gastar porque no es lo mismo el impacto de RD$4,000.00 en ¨comida fuera¨ que cuando ves RD$48,000.00 anualmente.
  • Vive por debajo de lo que Produces. Este principio es muy valioso porque te invita a controlar y evitar desastres financieros por perder el control de tus emociones y gastar por encima de tus posibilidades. Como dice el dicho “Arrópate hasta donde la sábana te cubra¨.
  • Aprender a tomar riesgos. Aprenderlos a tomar es un arte, quien no arriesga no gana. Existen personas que invierten en negocios, son agresivos, sin riesgos no hay grandes cambios.
  • Si quieres ganar más aprende más, tus ingresos aumentarán en la medida en que tengas mayores soluciones que sean útiles para más personas. A esto le agrego: soluciones por las que los demás estén dispuestos a pagarte. De lo contrario es un hobbie no un negocio.
  • Practica el desapego. Suena muy bonito, pero es retador. Si estás viviendo un tema de deudas es más práctico desprenderte de algo valioso para agilizar el proceso. También en otro sentido es aprender a vivir con menos cosas pero de más calidad. Que todo lo que utilices tenga un propósito en tu vida, en tus espacios, incluso en tus correos electrónicos.
  • Fortalece la capacidad de reinventarte. No temas al cambio, el miedo nos estanca y al otro lado del mismo pueden existir escenarios maravillosos para progresar.
  • Enfrenta tus deudas, haz un plan y aprende a utilizarlas solamente como palancas para prosperar.
  • Vive con un presupuesto, esto te ayuda a darle rumbo al dinero antes de gastar no después que ya no puedes hacer nada.

Tu vida depende de ti, asume el control. Cuando actuamos desde el protagonismo y responsabilidad, perdonamos a quienes nos han hecho daño empezamos a generar cambios y podemos evolucionar. Cuando eres una víctima encontrarás muchas personas que te ¨consuelen¨ pero ninguna evolución para tu crecimiento.

Las finanzas saludables necesitan ese balance personal que nos hace capaces de tomar control y crear una vida satisfactoria en todos los demás aspectos.