Conocer los costos y los gastos de nuestra empresa constituye una información muy importante de la empresa, por ejemplo, para poder decidir cual va a ser el precio del producto que vamos a vender o que decisiones tomar para mejorar nuestra rentabilidad del negocio.

Aunque son conceptos diferentes dentro de las finanzas, los costos y los gastos tienden a generar mucha confusión en las personas, ya sea por falta de conocimiento financiero o porque hay líneas grises que nos hace confundirnos.

Los costos de una compañía pueden ser varios y se dividen según el origen de estos, pueden ser costos fijos o costos variables, directos o indirectos e históricos o previstos. Los costos pueden ser fijos o variables según sea su relación con las ventas o con la actividad del negocio, por ejemplo, los costos variables cambian según los ingresos, por ejemplo, las materias primas y los costos fijos son los que independientemente de los ingresos, hay que pagar lo mismo, entre estos están los impuestos municipales, el alquiler, el personal, etc.

Los gastos son egresos necesarios que tiene que hacer la compañía para poder vender sus productos pero que no necesariamente generan ingresos; dentro de los gastos podemos encontrar diferentes, como los gastos de explotación, gastos extraordinarios y gastos financieros.

Los gastos de explotación son los que se producen con la actividad propia de la compañía, por ejemplo:
• Reparaciones
• Transporte de empleados
• Suministro de agua
• Cuotas de la seguridad social

Los gastos financieros son los intereses y comisiones que cobran las instituciones financieras por los prestamos que hayamos tomado o por las cuentas bancarias que tengamos con ellos.

Dentro de la empresa es muy importante desarrollar la contabilidad analítica, para poder tomar decisiones importantes. Un nivel elevado de gastos es una fuga importante de capital, sin embargo, un nivel alto de costos nos puede orientar sobre las mejoras en los procesos que podemos hacer o hacia que público va dirigido nuestro producto.

Es importante que mantengas siempre un monitoreo sobre los costos y gastos para saber en que área tu negocio puede mejor que los otros o que decisiones debes de tomar para aumentar tu rentabilidad, ya sea sobre los activos o sobre las ventas.